Para no repetir la triste historia

En su discurso presidencial por 28 de julio nuestro presidente ha propuesto al congreso un adelanto de elecciones presidenciales y congresales. Sin embargo la responsabilidad presidencial es mayor que la congresal por el recurso que se maneja, donde creo para no demostrar ineptitud del manejo de gobierno se tiene que terminar el periodo que se le ha encargado, si bien nadie lo ha elegido directamente sino a la figura de PPK, por la legalidad y defendiendo la democracia y la constitución debería de hacerlo.

Sin embargo con la idea sembrada y mediática de la obstrucción del congreso al ejecutivo es solo un pretexto del cual casi todos se la han creído gracias a que los medios de comunicación monopólicos y cómplices han lavado el cerebro a los ciudadanos de a pie. Pero tienen sus motivos, Odebretch y Graña han sido colaboradores y accionistas de diarios como el comercio y algunos canales de television, ademas que viven del estado por la gran publicidad que les retribuye. La mamadera del gobierno es fuerte. Ademas en todos los gobiernos el ejecutivo nunca se ha llevado bien con el legislativo pues este ultimo normalmente ademas de legalizar lo debe fiscalizar y controlar, esto lo manda la constitución.

Pero es el caso que como este gobierno perdió a su líder PPK no tiene suficiente gente fiel a sus ideales y doctrina -si es que alguna vez los tuvo como dicen- aunque ya se ha demostrado que asi  no se dispone de capacidad de maniobra y hay un obvio desgobierno. Un partido solido ayuda a que los planes y acciones de gobierno se ejecuten a plenitud, en contraste del ejecutivo el congreso no gobierna, hace leyes y controla solamente.

Hace décadas que vivimos entre transfugas y outsiders en todos los poderes y que saltan de partido en partido o sin el, sin principios ni ideales ni estrategias. Los partidos deben existir, coexistir y ser pocos porque es la mejor forma de organizar las ideas nacionales, las acciones y las gentes. Lo dice la constitución. Ademas se ha visto que no es suficiente coparse solo de talentos académicos alrededor, de gabinetes "de lujo" como se dijo, pues con solo teóricos de Harvard o de la Catolica vemos ya cuan mal nos ha ido con éste y en otros gobiernos. Los gabinetes de lujo han sido un total fracaso porque incentivan mas el individualismo, el sectarismo, el nepotismo y alejan al partidismo, y por tanto promueven egoísmos y hasta corrupción. 

Los partidos mediante reglas fuertes en cambio se autoregulan y no permiten penetrar organizaciones criminales, como se ha dicho. Corrupción ha habido siempre en la policía y en la justicia, y en otras instituciones pero no por eso hay que desaparecerlos, hay que perfeccionarlos y o mejorarlos tal como consideramos a la familia, célula fundamental de la sociedad, célula fundamental de la política sana. Nos ha tocado vivir hoy momentos con partidos tradicionales o no infiltrados por transfugas y outsiders, sin alma de partido pero esto no debe ser motivo para tirarse abajo el equilibrio de poderes ni tumbarse la constitución y la democracia. 

El nefasto movimiento político pendular izquierda-derecha de nuestra política y los partidos deben enseñarnos que las amargas épocas e infortunios de los gobiernos recientes dictatoriales, desde velasco  -que luego decanto con una izquierda pro terrorista- , el alanismo hiper inflacionario, los aciertos y desaciertos del fujimorismo, y  las subsiguientes corruptelas del toledismo, humalismo, hasta el ppkusismo casi anárquico que aun vivimos, no debe permitiros retornar al gran caos y desorden social semi rojo que vivimos en los años 70-80, donde aqui  eramos como copia fiel de lo que hoy es el caos en Venezuela, una dictadura militar pura, que se disfraza de popular y socialista. Lo que existe allá en el hermano pais no es socialismo, la izquierda real no avasalla y explota a su,pueblo  alla solo existe dictadura y robo a lo Robin Hood pero para quedarse con parte de este para su líder dictador. 

Vamos aprendiendo entonces que en libertad y golpe tras golpe la democracia madura poco a poco. Defendamos la democracia y la constitución, las libertades de criterio, pensamiento, acción y de mercado, es lo único que nos diferencia de los trágicos y dramaticos gobiernos dictatoriales pro socialistas.